Antes de nada, agradecer normemente a Sadaveva y a Sughriva la oportunidad que nos han brindado de conocer a Sri Amma Ji y permitirnos compartir con ellos la experiencia de disfrutar de la inigualable compañía de esta Maestra.
Me faltan palabras para expresar lo que supuso para mí participar de este seminario y compartir estos dos días, ya no solo con Mata-Ji, sino también con todos mis “compañeros de fatigas”.
La expectación por conocer a Mata-Ji dio paso a una vorágine de sensaciones difícil de explicar: emoción, tristeza, agotamiento, alegría, euforia… Pasé por todas estas emociones en 48 horas sin ni siquiera entender nada de lo que estaba ocurriendo.
Mata-Ji consiguió, no se como, abrir la Caja de Pandora y sacar de los rinconcitos secretos de mi subconsciente mis mayores temores. También, creo y espero, consiguió sacar lo mejor de mí, cargándome las “pilas” con mucha fuerza y luz. Aún, dos semanas después, sigo sintiendo como la energía corre por mi cuerpo y me desborda su vigor.
En fin, el resto, lo guardo para mí, no por no tener ganas de compartir, sino porque todavía no tengo las respuestas para explicar lo que sucedió en estos en estos dos días.
1 comentarios:
Antes de nada, agradecer normemente a Sadaveva y a Sughriva la oportunidad que nos han brindado de conocer a Sri Amma Ji y permitirnos compartir con ellos la experiencia de disfrutar de la inigualable compañía de esta Maestra.
Me faltan palabras para expresar lo que supuso para mí participar de este seminario y compartir estos dos días, ya no solo con Mata-Ji, sino también con todos mis “compañeros de fatigas”.
La expectación por conocer a Mata-Ji dio paso a una vorágine de sensaciones difícil de explicar: emoción, tristeza, agotamiento, alegría, euforia… Pasé por todas estas emociones en 48 horas sin ni siquiera entender nada de lo que estaba ocurriendo.
Mata-Ji consiguió, no se como, abrir la Caja de Pandora y sacar de los rinconcitos secretos de mi subconsciente mis mayores temores. También, creo y espero, consiguió sacar lo mejor de mí, cargándome las “pilas” con mucha fuerza y luz. Aún, dos semanas después, sigo sintiendo como la energía corre por mi cuerpo y me desborda su vigor.
En fin, el resto, lo guardo para mí, no por no tener ganas de compartir, sino porque todavía no tengo las respuestas para explicar lo que sucedió en estos en estos dos días.
Lo único que me resta decir es Dziękuję
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio